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05 octubre 2020

#PeroNoNosVayamosDelTema - Notación polaca inversa

Igual lo hago como una tradición, y la culpa será de las cenas con mi primo Lluís despues del partid de futbol sala en el que cada vez me arrastro más y siempre espero que en la lista salgan diez para no tener que decir que voy para completar. Hoy nos hemos puesto a hablar de batallitas universitarias y han aparecido las HP. Si no hiciste la carrera el siglo pasado, puede que esto te suene a chino. A no ser que hayas hecho la de Matemáticas y te lo hayan explicado allí.

#PeroNoNosVayamosDelTema, que las batallitas universitarias dan para mucho y, aunque nunca fui un HP user de esas calculadoras++, sí que acabé pasándome a la competencia que les trataba de hacer Casio con una notación más cristiana. La polaca inversa (RPN) fue una cosa de frikis del siglo pasado, estilo Apple contra el mundo. Y uno que solo es de Apple por obligación laboral y por que el MacBook Air pesa poco, pues se tiró a la banda standard y se agarró una Casio de esas que, si acabo encontrandola, os pondre una foto de la maravilla con la que acabé la carrera. 

#PeroNoNosVayamosDelTema, que si esto fuera un Podcast, el título ya lo tenemos y no vamos a hablar demasiado sobre lo que HP hacía diferente al resto del mundo, sino de batallitas universitarias de veteranos de guerra. Sí, esa tribu que habla tres veces del pasado y media del futuro en cualquier conversación. He de reconocer que ya soy uno de esos que ya han jugado sus mejores partidos de fútbol, señal inevitable de que la retirada de alguna de las actividades futboleras no anda lejos. Y soy de los que se suele quedar en el tren hasta que descarrile antes de bajarme sin decir nada.

#PeroNoNosVayamosDelTema, que yo quería hablar de las ventajas de ser un universitario repetidor y haber pasado ciertas batallitas gracias a ello. Si me pongo en modo serio he de decir que lamento haber dejado atrás esa chispa de inteligencia o aplicación que poseía por miedo al grupo al síndrome del empollón, que en el siglo pasado se terciaba más que en este. Ello me desbocó demasiado y en la Universidad lo acabé pagando, porque ya era demasiado tarde para retomar el vuelo, Eso y las circunstancias familiares no me ayudaron para ser el mejor teleco del mundo.

#PeroNoNosVayamosDelTema, que quería explicar alguna de esas batallitas y como esto ya se está alargando me voy a quedar en una y dejaré la de la alcaldessa para otra ocasión. Y están relacionadas, porque la alcaldessa y uno de los futboleros fueron novietes en los tiempos universitarios, y gracias a eso yo conocí a una excelente persona que, de otro modo hubiera pasado de largo en mi carrera y ahora no podría presumir de que la conozco. No nos hemos visto desde entonces pero no descarto que un día nos veamos por nuestra ciudad o las de al lado. Porque una a veces no es alcaldessa de la ciudad donce nació (o creció, que desconozco si realmente nació en la mía).

#PeroNoNosVayamosDelTema, que la batallita fue un mix entre el futbol y ordenadores, y esos exámenes de final de carrera que hay que aprobar como sea, porque ya habíamos repetido demasiado y tocaba cerrar ciclo. ¿Os he dicho que me las arreglé para poner en casa un contestador automático para que no se me escapara ninguna ocasión de ir a jugar un partido? Bueno, pues eso me llevó a que el día antes de un final me encontrara un mensaje de un Director de Tecnología y Sistemas ahora y entonces becario adelantado de la cátedra que me examinaba me suplicara que fuera a completar a su equipo para un partido. Creo que hubiera ido igual pero le eché un poco de teatro "porque tenía que estudiar". Es que era uno de esos cabrones que por una vez que había quedado con un bombón empezaron a invitarme a jugar un partido ese mismo día a esa misma hora... Relamente, mejor me hubiera ido a jugar ese partido.

#PeroNoNosVayamosDelTema, que lo mejor de la tarde fue que me preguntara que me quedaba por estudiar. Le dije que A, B, C y D. Él me contesta: "Estudia ahora A, vienes el partido, y despues de cenar te estudias C". 

Creo que ganamos el partido y creo que aprobamos el examen...

Este post es un homenaje a ese par de grandes telecos, futboleros, pero sobre todo personas con los que hemos pasado grandes momentos, que ahora se convierten en batallitas universitarias cargadas de nostalgia. 

Buscaré una foto que me lo recuerde. Si tengo que pensar en una canción, pondría el "Sunday bloody Sunday" comentado en el Podcast anterior, y si tengo que pensar en un sitio ahora mismo se me ocurren cuatro: un bareto de la zona Francesc Maciá que se llamaba "El Final", el Frankfurt Pedralbes, el torneo Challenge Telecom en Dieburg y la cochera del triangle de TMB, donde volví a coincidir con ambos a la vez. Nos faltaba Jesús, Alberto o Jorge para completar una gran defensa. 



04 abril 2020

Cuadernos de campo México 2004

El concepto cuadernos de campo procede en mi memoria de una enciclopedia de esas que sacaron relacionadas con el famoso "amigo Félix" Rodriguez de la Fuente (¿qué miembro de la Generación X no lo ha imitado?) y sus notas cuando iba de excursión a ver animales.

Yo ha abierto hoy una de esas libretas pendientes de ordenar pero que se van a ir al archivo definitivo, no sin dejar un pequeño recuerdo en este blog. Imagino que fue mi primera libreta (igual pronto encuentro las siguientes) en mis andaduras por la autopista DF - Acapulco, peajes de La Venta, Palo Alto y no recuerdo cual más sin mirar otra vez la libreta...

No cabe decir que si rascais por este blog, básicamente en el inicio, os vais a encontrar referencias a ese viaje, copiadas del extinto BarcelonaBlogs, y que andan guardadas en algún archivo electrónico que no recuerdo dónde está. Aquí solo dejé alguna selección de los posts publicados. Debo decir que me consideré un presursos de esas cosas en mi entorno. Más de una vez he dicho que era más sencillo poner un post y que la gente los visitara que ir dando la matraca por mail...

En fin, un par de hojas de ese bloc en recuerdo de mis tiempos por los peajes y de cómo me dediqué a montar sistemas por ahí. Paso de poner la parte cementera que ni controlaba ni me gustaba, y meto un par de esquemas de conexiones y cámaras que, unos cuantos años despues no le va a importar a nadir como iban esas conexiones.




Sigo siendo fan de estas cosas, pero ahora son cada vez mucho más escasas, y menos en las curcunstancias actuales.

No descarteis más cosas de éstas en estos tiempos de andar por casa patrullando por los archivos físicos del personal.

Fin del revival

05 mayo 2019

#MASTER - ¿Cómo son las empresas orientadas a datos?


El análisis de datos no es algo reciente, y ha ido pasando por diferentes estadios y terminologías desde los 70: sistemas de soporte a la decisión, sistemas de información ejecutiva, el cuadro de mando integral, la inteligencia de negocio, el business analytics y, ahora, el famoso Big Data y la “ciencia de los datos”. ¿Qué es nuevo? Por una parte, la intensidad en el uso y la gestión de la información. Las empresas usan los datos para obtener ventajas competitivas, transformar la experiencia del cliente, optimizar sus procesos de gestión, añadir valor a los productos existentes o crear por completo nuevos productos y modelos de negocio. Algunos han hablado de la “gestión extrema de la in-formación” como una parte de eso que se está denominando “transformación digital”.

Aquí los tenemos todos puestos en orden cronológico... y lo que nos espera. Todo puede parecer un más de lo mismo, pero si las empresas están en ello es porque algún beneficio tendrá.

Por otro lado, el volumen, el tipo y la forma de producir, tratar y almacenar los datos no tienen nada que ver con el pasado. Los datos que se recogen ahora dentro y fuera de la empresa ocupan una magnitud inmensa, se producen en un f lujo continuo, proceden de múltiples fuentes (redes sociales, sensores, teléfonos móviles, clics en la web...) y formatos (imagen, documentos...) y, sobre todo, ya no se pueden alma-cenar solo en filas y columnas, no tienen estructura. La naturaleza, aún más que el tamaño, del nuevo “diluvio de datos” es diferente, y por eso debe trabajarse de manera diferente a la analítica de datos tradicional.
Finalmente, las empresas que gestionan intensa y proactivamente los datos hacen cosas distintas de manera diferente, gestionan de otra manera. No es un problema técnico ni una decisión sobre la informática. Es más bien algo que afecta a la estrategia, la estructura, los procesos de trabajo, la forma de usar la tecnología, la selección y promoción de las personas y esa cosa sutil que llamamos cultura. La información –decía ya en los años 60 del siglo pasado Peter Drucker, el inventor de la ciencia y el arte del management– no cambia solo cómo hacemos las cosas, sino que cambia las cosas que hacemos.¿Cómo son y qué hacen las empresas y organizaciones orientadas al dato? ¿En qué son diferentes? Esta es la pregunta que se intenta responder en este artículo.

Sinceramente he de reconocer que, la parte que más me intriga y desconozco es la de lo de las múltiples fuentes y formatos y su interpretación. Los procesos, la proactividad; todo esto creo que me va a sorprender menos. 


1. Reconocen el valor de la información como activo crítico

El volumen de datos se mide en múltiplos de bytes con letras latinas. Un zettabyte son mil millones de GB, y equivalen aproximadamente al tamaño de la gran muralla china. Se dice que actualmente hay siete zettabytes de información disponible, que este volumen se duplica cada dos años y que, en un solo día, se produce el doble de información como la que contenía Internet hace veinte años. Pero solo se analiza un 0,5% de este volumen. De hecho, la mayor parte de las empresas analizan menos del 1% de la información que almacenan o que tienen al alcance. Los datos son baratos o muchas veces gratuitos, el hardware o el software no son caros o inaccesibles hoy, pero lo que marca la diferencia es la inteligencia y el coraje para reconocer el sentido estratégico de la información y la capacidad y el talento para analizarla y ponerla en valor. 

Lo marcado y subrayado es el tema!

Según la investigación de Brynjolfsson y otros miembros del equipo del Center for Digital Business
del Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT), aquellas empresas que son capaces de orquestar una mayor inversión en tecnología, en su “stock de capital organizativo” (como son la descentralización, la mejora de procesos o el capital humano), en su relación con el entorno y en el uso de la información obtienen mayor productividad y beneficios que las empresas comparables, hasta un 5% o un 6% más.

En el cuadro 1 se pueden ver algunos ejemplos de los usos estratégicos de la información que multiplican las capacidades de la empresa para competir.



Ejemplos varios y que seguro que benefician de un modo u otro a las empresas que los están utilizando.

El reconocimiento de la información como activo estratégico es algo tan –o tan poco– mágico como el valor que conceden las empresas a su i+D, sus canales o sus marcas. Es un rasgo especial que se conserva, se cuida y se nutre con el uso y con el tiempo. La empresa debe crear y obtener los datos correctos y ponerlos a disposición de las personas que los necesitan en el momento en que los necesitan, para tomar una decisión, servir a un cliente, completar una operación o crear o mejorar un producto. Como dice Thomas Redman en su libro Data Driven (2013), los datos forman parte del tejido íntimo de toda la organización, de su situación actual y su proyección de futuro.

Otro texto a remarcar. 

Este valor es monetizable. Solo eso explica que una empresa joven, con pocos empleados y modestos beneficios, como Facebook, se colocase en bolsa en 2012 a un precio de más de cien mil millones de dólares y un PER de 85, la mayor oferta inicial de venta de la historia de la bolsa. Su valor era “simplemente” el de los datos de sus 850 millones de clientes activos por aquel entonces. 

Es el ejemplo más claro de lo que el dato puede llegar a valorarse, pero... no es un poco burbuja?


2. Conocen su estadio de madurez analítica

En el mundo de la gestión de empresas ha sido corriente establecer modelos de análisis del estadio de evolución de las empresas con relación a diferentes dimensiones. Desde los 90 han proliferado también las clasificaciones y evaluaciones de las empresas con arreglo a su estadio de madurez en el uso de los datos. Es bueno que la Dirección comprenda las oportunidades y el potencial que le abren los datos, que conozca su punto de partida y que sea capaz de trazar una hoja de ruta, de acuerdo con su contexto, sus prioridades e intereses. El uso competitivo de la información es mayor en sectores como Internet y los medios de comunicación, las entidades financieras, la sanidad, el gobierno y las empresas de gran consumo. Y, dentro de cada sector, unas empresas deciden que los datos son una prioridad estratégica con relación a un determinado nivel de esfuerzo y otras deciden otra cosa.

Si quieres arrancar en ese mundo es bueno saber dónde estás, de qué partes y que puedes conseguir con los datos. Supongo que habrá empresas que tienen ese vía como un nuevo maná, pero seguro que hay otras que no les va a aportar nada que valga el esfuerzo a realizar. Importante tener la cabeza fría en estas cosas, que si no ya las veo a todas con Blockchain, Big Data y Deep Learning. 

Algunos de estos modelos clasifican las empresas por la calidad de su estructura de datos o de sus sistemas de gestión de la información (como el modelo BIMM, de Eckerson) o por el nivel de extensión o democratización de la cultura de datos en un conjunto de dimensiones organizativas (como el modelo DELTTA de Davenport, Harris y Morison). Asimismo, también resulta interesante examinar qué se puede hacer con la información para establecer dónde estamos y a dónde queremos llegar y por qué –lo que se podría llamar un proceso de evolución de las “capacidades analíticas” de la empresa (ver figura 1)–. Veamos esta evolución en el caso de una estructura comercial:

1. Los primeros análisis fueron descriptivos y retrospectivos. Por ejemplo, se trataba de ver qué compró el cliente o cuántos clientes se habían marchado.
2. Seguidamente intentamos establecer un diagnóstico, entender por qué y establecer relaciones de causaefecto. Por ejemplo, por qué un cliente compra un determinado producto o marca y no otro. En este proceso, vamos añadiendo dimensiones de análisis.
3. En una tercera fase, empezamos a hacer análisis más complejos, a través de la simulación. Por ejemplo, qué pasaría si cambiásemos el punto de venta, la posición en el lineal o el precio.
4. A través de la simulación, de la experimentación y de estudios sobre el terreno, podemos hacer predicciones, o sea, pronosticar ciertos comportamientos; por ejemplo, qué clientes se marcharán y por qué. El mundo virtual permite realizar experimentos y predicciones continuamente y en tiempo real; el mundo físico, no tanto.
5. Muchas empresas aspiran a hacer prescripciones, o sea, a actuar sobre el consumidor para obtener determinados resultados. Este análisis se basa en escenarios multidimensionales, que permiten identificar grupos de clientes que cumplen determinadas condiciones y sobre los que aplicamos, por ejemplo, ciertas estrategias de retención o fidelización.
6. Finalmente, en el uso preventivo nos adelantamos a una eventualidad (por ejemplo, que el cliente esté pensando en marcharse) o a una necesidad, para proponerle una oferta o un premio.

Me gusta ver el proceso. Me encantaría saber con qué herramientas ha trabajado.




3. Tienen una cierta agenda estratégica

Una "cierta" agenda. Si la planificación estratégica está de capa caída en casi todos los ámbitos empresariales, lo está aún más en un espacio incierto, móvil, desestructurado y ambiguo como es la gestión de datos. Tiene más sentido pensar la estrategia como una práctica continua y contextual, basada en proyectos cortos y ágiles, orientados a proporcionar resultados para el cliente final, interno o externo. 

Estrategia, RoadMap, ... Yo creo que hay que saber hacia dónde va una empresa, aunque luego se precisen ajustes finos. Personalmente, la práctica continua y contextual me da un poco de miedo que no busque el medio largo plazo. 

Agilidad, no obstante, no quiere decir caos. La integridad, calidad y consistencia del dato dentro de la organización no deberían ser negociables, por ejemplo. O cierta clase de proyectos, como la construcción del almacén de datos corporativo (el data warehouse), requieren un modelo de datos bien pensado, una inversión sostenida y un poco de paciencia. Actualmente se habla de un modelo de gestión “bimodal”, o de dos velocidades, donde cierta clase de proyectos son poco estructurados, ágiles y hasta en un modo de autoservicio (por ejemplo, la creación de informes y cuadros de mando) y otros requieren una aproximación más estructurada y formal. De este modo, si es difícil hablar de un “plan estratégico” de inteligencia de negocio, sí que tiene sentido disponer de una “agenda estratégica” orientada a la ejecución y revisable con frecuencia, en la que se establezcan:

No soy un experto, pero sí veo planes estratégicos a nivel de datos, y también veo agenda estratégica más flexible.

• Los proyectos de transformación del negocio. Estos son casi siempre sectoriales: en el ámbito del gran consumo es frecuente encontrarlos en las áreas de Márketing y Ventas (la analítica de clientes), pero en sectores industriales o compañías de servicios públicos pueden estar en la información que proviene del Internet de las Cosas (sensores o medidores en el terreno).
• Los proyectos facilitadores, que tienen que ver con la infraestructura de datos y de sistemas, con las
plataformas técnicas y con su integración, así como con el modelo de gestión de la informática de datos.
• Los proyectos de gestión del talento y de organización de la inteligencia analítica en la empresa y en
la relación con sus socios, que son la verdadera clave del éxito de una estrategia de datos.
• Algunos proyectos piloto en ámbitos de conocimiento nuevos que desbordan la inteligencia de negocio tradicional, como puede ser el Big Data o la inteligencia artificial.
• Pensar y ejecutar quick wins de diferente alcance y duración, asociados a cada una de las categorías anteriores, que visibilizan el cambio y hacen ganar tracción dentro de la empresa. Un quick win puede ser contar por fin con un cuadro de mando unificado para el Comité de Dirección, formar super-usuarios y analistas en el Departamento Comercial o fichar un BI (business intelligence) manager orientado al negocio, y no a la tecnología. Son preferibles cien proyectos de cien días que un proyecto de diez mil días. De acuerdo con esta última frase, pero no descarto que un proyecto de diez mil días sea apropiado a nivel estratégico. Esa línea sobre la que seguir plantando cien proyectos de cien días. 
• Dejar de hacer cosas que no aportan valor y que obligan a personas clave a dedicar energía e inteligencia, cuando podrían abordar los proyectos que valenrealmente la pena. ¿Por qué seguir produciendo hojas de cálculo llenas de errores y difíciles de mantener? ¿Por qué seguir llevando a las reuniones de Dirección informes individuales y en papel si tenemos un cuadro de mando corporativo automatizado? Probablemente lo hacen porque alguien se lo pide.
• Cuidar las cosas que no pueden fallar y mejorar continuamente. Muchos esfuerzos de BI fallan por problemas de rendimiento (la información no se carga, está desactualizada o es muy lenta), de confianza (no hay un acuerdo entre los interesados sobre qué quiere decir un dato y cómo se calcula) o de interlocución entre tecnólogos, analistas de datos y usuarios finales. Que la inteligencia de negocios funcione es un esfuerzo permanente. No soy optimista en que todo funcione correctamente, pero aún lo soy menos en los acuerdos entre los interesados. 

Una representación gráfica de esta agenda se presenta en la figura:


4. Buscan, nutren y desarrollan el talento analítico

Muchos datos están a disposición en formato abierto (el Open Data), compartidos por empresas o instituciones. La inteligencia de negocio y el Big Data han crecido con el impulso de las grandes marcas que han creado soluciones integradas (Tableau, Qlikview, Cognos o Business Objects…), pero aún más con el espíritu inquieto de desarrolladores de código abierto (el llamado “software libre”) que han creado ecosistemas distribuidos en la red (Pentaho, Hadoop, Spark, R o las familias de bases de datos no relacionales). Pero “son las personas quienes hacen que funcione realmente
el Big Data; … y las personas son caras y difíciles de conseguir”, afirma Tom Davenport.

Aquí hay mucha chicha. Marea... Eso es lo que las personas caras dominan y saben, y determinan como hacer que funcione realmente.

La inversión en sistemas de BI es, por tercer año consecutivo, la mayor prioridad de las empresas en el ámbito de los sistemas de información, según Gartner o IDC. También es uno de los sectores predilectos de creación de empresas de productos y servicios. Dos tercios de la facturación mundial del sector corresponden a compañías pequeñas y medianas, emprendedores y consultores individuales.

Está claro que saber dar este tipo de soluciones tiene que ser bien recompensado, y la caza hace tiempo que ha comenzado.  Tengo ganas de mirar con calma (utopía) el portal de Barcelona Ciudad Digital, y ver qué se puede sacar de allí a partir de la disponibilidad de datos existente. 

Según estimaciones de icrunchdata, el mayor portal de trabajo de inteligencia analítica, en 2015 se quedaron sin cubrir un millón de puestos en esta área en todo el mundo, casi uno de cada cuatro. Los profesionales de inteligencia de negocio y análisis de datos son, en consecuencia, los más buscados y mejor pagados en el sector de las TIC. ¿Por qué? ¿Cómo son los profesionales de inteligencia de negocio? ¿Qué hacen que los demás no saben hacer?

Posiblemente, lo primero que lo explica es que no son solo, o principal o necesariamente, tecnólogos e informáticos. La inteligencia de negocio tiene muchas puertas de entrada… y de salida. Hace solo dos o tres años, el grueso de los estudiantes y el grueso de los profesionales que se dedicaban a la inteligencia de negocio eran de origen tecnológico, que habían adquirido otras habilidades a través de la consultoría o que les gustaba la estadística y se habían dedicado a la minería de datos. El profesional de BI era un “‘pro’ todo terreno con pasión por los datos”. Ahora, muchos de los interesados son graduados en empresariales o en otras carreras no informáticas, de ciencias y de
letras, psicólogos, periodistas o biólogos. En los últimos años, se observa que el mercado va
diferenciando dos tipos de perfiles. 



• Los que diseñan, construyen y administran sistemas de datos, normalmente con una formación de
base en ingeniería informática. Son los arquitectos o ingenieros de datos.

• Los que convierten los datos en información para tomar decisiones; o sea, los que entienden el problema de negocio, preparan y buscan los datos, crean modelos y algoritmos y analizan e interpretan los resultados. Son los científicos de datos.

Los dos perfiles trabajan juntos y tienen cosas en común. Todos necesitan programar (unos más y
otros menos), todos necesitan habilidades cuantitativas (unos más y otros menos), todos usan, en alguna medida, técnicas y herramientas, todos necesitan entender cómo funciona el negocio y se gana dinero y dónde aplicar mejor la inteligencia analítica y todos deben tener fuertes habilidades de comunicación, relación y trabajo en equipo.

La demanda de científicos de datos representa ya casi dos tercios del conjunto y es la que más crece.
D. J. Patil (el científico de datos “jefe” del gobierno de Obama) y Davenport la llamaron hace unos años “la profesión más sexy del siglo xxi”. Lo que sí está claro es que se trata de una nueva profesión que ha venido para quedarse. Parece una revolución empresarial semejante a la que significó la aparición de la gestión de recursos humanos en los primeros años 60. 

Dicen estos dos profesionales que un científico de datos es un hacker, un científico, un asesor de confianza, un matemático y un experto de negocio, todo en uno. Ya se ve en la descripción anterior y en las capacidades propuestas en la figura que esta clase de profesional es un mirlo blanco, una especie de superhumano. Programas universitarios de posgrado e incluso, en otros países, de grado están intentando formarlos. Mientras tanto, las empresas crean equipos formados por personas capaces de aportar algunas de estas capacidades diferentes y trabajar juntas deforma productiva. Estos equipos pueden ser internos o mixtos –compuestos por proveedores de tecnología o de servicios de análisis de datos–. También actualmente está disponible en el mercado un gran número de freelancers, lo que puede constituir con frecuencia una solución más flexible y conveniente que una gran compañía de servicios.

No veo una orientación profesional personal muy clara en este campo, pero sí que las tareas a realizar en el caso práctico, si me es posible, deberían ir dentro de este entorno de trabajo. Empezaré por casa, pero si no lo animan, está claro que por otro lados se podrán hallar oportunidades, aunque sea empezando con el Open Data. Vamos tomando nota. 


5. Desarrollan una cultura de empresa orientada a los datos

La tecnología es un factor muy a tener en cuenta: bases y almacenes de datos, cubos de análisis multidimensional, generadores de informes y cuadros de mando, diferentes modelos de computación, nuevos sistemas de memoria e inteligencia de negocio móvil y en la nube... También hay que considerar las técnicas y herramientas de análisis: estadística clásica, algorítmica avanzada, aprendizaje automático, minería de texto o de imagen, lenguajes de programación y de consulta... Lo mismo sucede con las políticas y los procesos de gobierno y gestión de los datos operacionales, tácticos y estratégicos (la calidad, seguridad, integridad, disponibilidad y consistencia de los datos) o con los sistemas internos, externos o mixtos de gestión de datos. Pero las tecnologías, técnicas, herramientas y procesos de administración de la informática no son lo más importante.

Tecnología y procesos. Pero el fin es la información que se obtiene. Es importante tener datos, pero es más importante saber qué es lo que queremos obtener y si esos datos nos lo pueden proporcionar.

Una organización orientada a los datos se gestiona, principalmente, sobre la base de hechos, datos y evidencias, o, dicho de otra manera, tiene la capacidad de transformarse para que los datos y los modelos (de análisis) realmente conduzcan a mejor información sobre la realidad, generen conocimiento empresarial y permitan tomar mejores decisiones. El dato, si no se convierte en información, conocimiento y decisión, no sirve de gran cosa.

Me encanta comentar un párrafo antes de leer el siguiente! 

William Deming (1900-1993), ingeniero, estadístico, físico e inventor del control de calidad moderno, decía: “Creemos en Dios; todos los demás que traigan datos”. Decía también Peter Drucker: “Lo que se puede medir, se puede gestionar” y “se hace lo que se mide, se mide lo que se hace”. Esta es la esencia del “pensamiento analítico”, lo que algunos llaman “el arte de hacer preguntas”.

En el agitado y acelerado mundo de la empresa, los directivos y mandos intermedios corren, con frecuencia, a dar su opinión u obtener conclusiones antes de tomarse un tiempo para entender el problema, formular bien las preguntas, buscar y analizar los datos y discutir las evidencias. Y volver a empezar, volver a preguntar. Muchos ejecutivos confían en su intuición y su experiencia y temen los datos. Las capacidades de la tecnología han tenido también un efecto perverso: la acumulación de datos y el juego de descubrir lo que estos esconden sustituyen a veces el sentido común de comprender una necesidad de negocio, formular las cuestiones apropiadas y entonces, y solo entonces, ir a buscar los datos.

Tomarse tiempo... Suena tan complicado en estos tiempos! Y cuántas cosas podrían solucionarse... Y mucha razón en el tema de los datos. A veces, por ejemplo, en lugar de buscar en el Maps el campo de fútbol, puede que valga la pena levantar la cabeza y buscar los focos del campo...

La psicología del comportamiento en la empresa ha analizado en los últimos años los procesos de toma de decisiones y perfeccionado el pensamiento analítico. La investigación prueba, por ejemplo, que el entrenamiento en la toma de decisiones en situaciones de incertidumbre, la comprensión de la estadística y el cálculo de probabilidades, el trabajo en equipo y una combinación adecuada de conocimiento humano y uso de algoritmos suelen ser una combinación más eficaz: los números no hablan por sí mismos, las emociones tampoco. Decía Albert Einstein: “No todo lo que cuenta puede ser contado. No todo lo que puede ser contado cuenta”.

Pues para eso estamos aquí. Nunca es malo el soporte técnico. Creo que la clave es saber utilizarlo correctamente.

Para que una organización pueda extraer todo el potencial de la inteligencia de datos necesita desarrollar actitudes, hábitos, procesos de gestión y sistemas de evaluación que premien el pensamiento analítico en toda la empresa. Si existe un gap de ingenieros y científicos de datos, también lo hay de directivos y usuarios, consumidores inteligentes de datos –lo que se ha llamado los non-quants–. Según un estudio del Instituto McKinsey de 2012, la previsión es que, en 2018, solo en Estados Unidos, existirá una demanda sin cubrir de un millón y medio de directivos y cuadros intermedios con habilidades analíticas.

Está claro que, si generas información a partir de todo un proceso que sencillo no va a ser, pues es lógico y necesario que exista alguien en la empresa que sea capaz de interpretar la información obtenida.

En el cuadro 2 se presenta un resumen de las actitudes, hábitos y conocimientos que deben desarrollar
estos non-quants para implantarlos, comenzando por la Dirección, el pensamiento y la cultura analítica en la empresa.


Prejuicios, evangelización, actitud, hábitos... Hay mucho componente más allá de la técnica que se escapa del caso ideal que nos gustaría a todos.
Entre las dimensiones del primer modelo de madurez analítica presentado por Davenport y Harris en
2007 ni siquiera estaba la tecnología; en su lugar: datos, organización, liderazgo, objetivos
y personas…

La tecnología está en todo esto, y cada vez más para bien o para mal...
Los tecnólogos (ingenieros y arquitectos de datos) y los científicos de datos (los quants) tienen también que hacer un esfuerzo extra para escuchar y entender y para hacerse entender y ser escuchados. En un informe reciente sobre las capacidades a desarrollar por los profesionales de inteligencia de negocio, eran las habilidades de comunicación las más reclamadas.

Los tecnólogos no se comunican y la tecnología hace que nos comuniquemos menos. Eso hace pinta de oxímoron de los buenos. 

La inteligencia de negocio es un espejo y una oportunidad para la informática y el negocio. La información es un espacio común donde la gente puede entenderse trabajando codo con codo; en la información cree casi todo el mundo. La inteligencia de negocio habla acerca de cómo la gente real (analistas, trabajadores del conocimiento, ejecutivos intermedios y altos) usa la información en la realidad, cómo le gusta verla presentada o cómo prefiere buscarla.

A este espacio común se le denomina centros de competencias, equipos de soporte de información,
data labs o como decidamos llamar a formas reales o virtuales de trabajo en equipos híbridos. Aún más importante que el talento especializado es el desarrollo de directivos y usuarios que sean consumidores inteligentes de datos capaces de colaborar de forma productiva con los informáticos y los estadísticos.

No soy pesimista en la caza de estos perfiles. De hecho, considero que un directivo que haya iniciado sus estudios en las materias tecnológicas ya es un buen perfil para ello. Y el futuro nos trae generaciones que controlan la tecnología porque han nacido con ella. El problema radica en que en ese viaje tan unido puede que se hayan perdido otras cosas por el camino, y muchas de buenas. 

CONCLUSIONES

No hay nada más poderoso, decía Victor Hugo, que una buena idea a la que le ha llegado su momento. La inteligencia analítica o la revolución de los datos masivos (el Big Data) no son una moda. Las empresas que reconocen el valor estratégico de la información y la usan para competir y cooperar son más productivas y obtienen mayores beneficios. La información añade valor a los productos, transforma la experiencia del cliente y los procesos de gestión o permite crear por completo nuevos productos y modelos de negocio.

Y muchas veces funciona. Y eso es lo que le da valor añadido, más allá de la tecnología de por sí.

Cada empresa debería conocer, para su contexto y realidad específicos (el sector, la inversión en sistemas de información y cultura analítica, sus competencias críticas y su momento e intereses), cuál es su situación de partida, su potencial de uso de los datos internos y externos, y trazar una hoja de ruta a su medida. Este camino va de los usos descriptivos y retrospectivos hasta los usos predictivos y prescriptivos de la información.

Es muy importante mirar hacia dónde vas sin olvidar de dónde vienes. Y con los datos, tienes una buena ayuda.

En la implantación de una estrategia de uso de los datos, se hace camino al andar. Una buena agenda de ejecución tiene que combinar proyectos estratégicos e infraestructurales de largo alcance con soluciones y mejoras a corto plazo. En esta agenda, el aspecto más crítico es la captación y desarrollo del talento. La demanda de talento analítico (ingenieros y científicos de datos) supera enormemente a la oferta. Las empresas tienen que proceder con imaginación para captar a este tipo de profesionales tan escasos y apalancarse en equipos externos y mixtos.

Muy de acuerdo con lo subrayado. Y lo del talento, pues también se hace camino al andar. Seguro que en tu propia empresa también puedes encontrar perfiles que acepten ese reto. 

Las compañías orientadas a los datos extienden el pensamiento analítico por toda la organización: la costumbre de hacer preguntas, buscar evidencias, convertir los datos en información y tomar mejores decisiones. Solo con la colaboración entre directivos y usuarios inteligentes de la información, ingenieros de informática y científicos de datos podremos crear empresas más inteligentes.

Mucha colaboración, Que no falte!








22 abril 2019

#MASTER - Business Analytics vs Business Intelligence?

Como ando haciendo un Máster y no hay manera de ir al día, me voy a dedicar a ponerlo en público en la parte en la que ello es posible y no me provoque altercados. Ello quiere decir que de aquellos artículos disponibles en la Web me voy a tomar la libertad de hacer mi comentario en este medio y a ver si así me aplico un poco.

Empezamos con el debate entre BI y BA, o sea, Business Intelligence y Business Analytics:

What’s the difference between Business Analytics and Business Intelligence? The correct answer is: everybody has an opinion, but nobody knows, and you shouldn’t care.
Empezamos bien!. Eso es poner ideas claras... Al final, razón no le falta porque muchas veces nos hinchamos de estas palabrejas y no sacamos nada en claro.

Having worked in the industry over twenty years, I can confidently say that everybody has a different notion of what ANY particular term associated with analytics means.
For example, some people use “business analytics” instead of “business intelligence” an umbrella term including data warehousing, business intelligence, enterprise information management, enterprise performance management, analytic applications, and governance, risk, and compliance.
But other vendors  use “business analytics” to indicate some level of vertical/horizontal domain knowledge tied with statistical or predictive analytics.
Si nos guiamos por el concepto inteligencia y analítica, yo veo la inteligencia por encima de la analítica, y lo puedo englobar todo allí. Y realmente, lo que hasta ahora estaba considerando BI, puede que realmente sea BA, porque las herramientas me hacen el análisis, pero la interpretación y toma de decisiones, que relaciono más con la inteligencia es un tema que va más allá. Y no entro en la inteligencia de la que ya hablaremos sobre redes neuronales, machine learning y todos esos conceptos que tenemos por allí en la recámara esperando salir...


At the end of the day, there are two things worth differentiating:
  1. The first is the business aspect of BI — the need to get the most value out of information. This need hasn’t really changed in over fifty years (although the increasing complexity of the world economy means it’s ever harder to deliver). And the majority of real issues that stop us from getting value out of information (information culture, politics, lack of analytic competence, etc.) haven’t changed in decades either.
  2. The second is the IT aspect of BI — what technology is used to help provide the business need. This obviously does change over time — sometimes radically.
Valor de la información, convertir los datos en información. Da igual si lo hacemos desde la nube o desde un papel y un boli BIC. Eso es la BI. 


The problems in nomenclature typically arise because “business intelligence” is commonly used to refer both of these, according to the context, thus confusing the heck out of everyone.
In particular, as the IT infrastructure inevitably changes over time, analysts and vendors (especially new entrants) become uncomfortable with what increasingly strikes them as a “dated” term, and want to change it for a newer term that they think will differentiate their coverage/products (when I joined the industry, it was called “decision support systems” – which I still think is a better term in many ways).

Vamos, que el problema es puramente de Marketing y Ventas. Seguro que su inteligencia de negocio les ha dicho que éste es el camino para mejorar las ventas.
When people introduce a new term, they inevitably (and deliberately, cynically?) dismiss the old one as “just technology driven” and “backward looking”, while the new term is “business oriented” and “actionable”. This is complete rubbish, and I encourage you to call pundits and vendors out on this blatant falsehood whenever you hear them say it
Falsos! Que sois unos falsos!

The very first use of what we now mostly call business intelligence was in 1951, as far as I can tell, with the advent of the first commercial computer ever, dubbed LEO for Lyons Electronic Office, powered by over 6,000 vacuum tubes. And it was already about “meeting business needs through actionable information”, in this case deciding the number of cakes and sandwiches to make for the next day, based on the previous demand in J. Lyons Co. tea shops in the UK.
And It most emphatically was not “only IT” or “only looking in the rear-view mirror” as some people pompously try to dismiss “old-style BI”.
At the end of the day, nobody important cares what this stuff is called. If you’re in charge of a project, what matters is working out the best way to leverage the information opportunity in your organization, and putting in place appropriate technology to meet that business need — and you can call that process whatever you like: it won’t make any difference…

Está claro. Al final no es cuestión de comprar porque el nombre sea chulo, si no por las oportunidades de cumplir con tus objetivos que tiene lo que vas a comprar, ya se le llame BI, BA o BEnd.


17 febrero 2018

#Podcast - Mossega la Poma





De como conocí Mossega la Poma, es de los tipicos casos de las casualidades. Tomas Manzanares es profesor en el Cibernarium, y no tardó en meter la cuña publicitaria de su programa en algún rato durante el curso. He de reconocer que soy fan de las tecnologías con las que trabaja, aunque nunca me he podido incluir en ella con la profundidad que he deseado.

Pero no nos vayamos del tema. Tomás de jefe, y unos colaboradores brillantes en general, Marc y Carles los que destaco, te tienen entretenido a nivel tecnológico durante más de una hora. Mérito enorme, aunque a veces se les puede hacer largo el tema y el programa.

Me ha servido de excusa un capítulo que tenía guardado en el que hablaban de Fotografía, retoque, CGI, etc. Muy interesante revisar todos estos conceptos del modo en que lo hacen ellos: desenfadado, pero con conocimientos importantes o comentarios acertados de todo lo que divulgan.

Y el toque final, es descubrir que Marc es un loco de Mike Oldfield, como el que escribe, y que se sabe los LPs de Mike Oldfield, su orden, de qué iban... Y gracias a él me apunto en la lista de pendientes el escuchar el que abajo aparece:


14 febrero 2018

Pero si me dan a elegir...

Echo un ojo al artículo de TheNBP.

Cantidad de nuevas profesiones en las que me metería sin problema. Vemos el gràfico que hemos pedido prestado de Linkedin.


En un rápido repaso:

  • Las dos primeras las firmo. Nunca digas si me hubiera metido en esto antes que en la telemática si tuviera unos cuantos años menos. Recordad que hice Telecos pero que mi pasión era más telemática que telecomunicacionera. Anyway, allí es donde tocaba en ese momento. Pero no nos vayamos del tema.
  • Vienen unas de esas que atraen pero que hay palabras que me asustan: Customer, Sales, Director, Brand Head, Expierence... Por distintos motivos, pero hay veces que los objetivos y el contacto con el cliente no son fáciles... Por eso lo de Project Manager (XD)
  • En cambio Full Stack, Big Data, Engineer, ... hasta Manager os compro. Eso sí, con los campos bien controlados.
  • Echo de menos los vocablos Networking, Telematic, Communications.... Puede que se hayan ido a otra era. Curiosamente tampoco esta Web.

Nada es descartable despues de lo que uno ha vivido. Y siempre digo que me encantaría seguir estudiando un poco en serio para abrir más campos. Eso sí, si han de ser preofesionales me los pediría con un poco más de enfoque tecnològico, que lo echo de menos....

Y gracias al autor del artículo por haber escuchado mis ideas respecto al documento!

03 julio 2017

#Podcast: Plusvalua Dones 01/06/17: Dona i Tecnologia

Mi criterio de escucha de podcasts me llevó hoy a escuchar este podcast del 1 de junio de "Plusvalua Dones", en el que se retocaba el famoso tema de las mujeres y la tecnología.

Me llamá la atención especialmente porque tiempo atrás le pegué via twitter un cariñoso tirón de orejas a una alcaldesa de una ciudad cercana con la que coincidimos en la carrera (básicamente la vi pasar por ella, porque su velocidad es de otra galaxia) y que rompe ese espíritu que se pretendia promover en el programa en cuestión.

Pero más allá de la anécdota y de algunas frases tal vez demasiado tópicas, sí que me gustó conocer las realidades de la mala "presentación" de las carreras técnicas entre las niñas, me resultó extremadamente curioso los efectos del cambio de la carrera de Informática a la carrera de Ingeniería Informática, y sobre todo la siguiente frase que adapto al estilo del que escribe....

"Su una empresa se tira de los pelos ante una baja maternal, que otra cosa no pero tiempo de previsión lo tienes, casi que te plantees si tu empresa tiene capacidad de seguir siendo una empresa. No quiero pensar el día que un hombre te venga el lunes con los ligamentos cruzados rotos del partido que jugó el domingo.... Pero supongo que en ese caso será diferente. (Núria Salán)

Gracias por el programa y hasta el próximo podcast!


11 marzo 2017

El Reto de la Transformación Digital

Puede que para los seguidores habituales sorprenda este mini post sei profesional, pero me ha encantado esta imagen y lo que se acercs a los conceptos que voy investigando en el tema de la transformación digital: El producto, los procesos deben tener en cuenta muchos de los conceptos que aquí se desgranan.

Echadle un ojo, porque vereis muchos conceptos actuales que aparecen como setas en textos técnicos, de innovación, etc.
 

No me he leído el informe, pero he de reconocer que esta imagen me ha captado. Luego la remiras, le buscas tres pies, pero me comprometo a leerlo de todos modos. Ya os diré si lo recomiendo o no, delmismo modo que he hecho en esta imagen.

05 febrero 2017

#ComentarioDeTexto - La transformación digital comienza por uno mismo

Miquel Estapé es un compañero de Facultad que he reencontrado a través de un compañero común de Facultad que mantenía el contacto (eran los dos VO Power). Coincidí con él más en partidos de fútbol en el equipo de Telecos que en clase y, como no, en una inolvidable visita a París en el que defendiamos la suerte de la Telecos UPC en un torneo entre diferentes escuelas de Telecomunicaciones de Europa.

Pero todo eso es otra historia porque lo que he aprovechado de reconectarme a nivel linkedin es echar un ojo a su blog y prestar atencion a un par de artículos. Hoy, me he animado con éste, que comparto en modo #ComentarioDeTexto porque es un tema en el que siempre me he sensibilizado y me gustaría sensibilizarme aún más: La Transformacion Digital.

Leyendo el artículo de la Wharton – University of Pennsylvania titulado “The Digital Leader: Self-transformation for Long-term Success” me he acordado de una reflexión que me hago a menudo cuando estoy reuniones de directivos dónde hablamos de la importancia de la transformación digital de las organizaciones. Todos estamos convencidos que estamos en un periodo de profundos cambios, pero pocos se dan cuenta que, para poder liderar estos procesos de cambio, los directivos tenemos que aplicarnos un proceso de transformación digital personal.
 
Todo empieza por uno mismo: la caridad, el ejemplo, el reinventarse... Pues lo mismo para la transformación digital: me apunto también!

Liderazgo, según la definición clásica, es el proceso de influencia en un conjunto de personas haciendo que trabajen como un equipo, con entusiasmo hacia el logro de unas metas y objetivos compartidos. Yo soy de los que creo que no es posible ser un líder realmente transformador sin predicar con el ejemplo. ¿Cómo podemos pedir a los demás que hagan un importante esfuerzo de cambio, asumiendo riesgos, si el que lo propone no practica con el ejemplo? O cómo dice el artículo de Wharton, el líder es la persona que guía a la organización en el proceso de transformación: si el líder no ha transformado su mirada del mundo, va a ser realmente difícil que tenga la credibilidad para conducir estos cambios con éxito.

Esa imagen del líder tirando del carro y no subido a él.. Tengo la suerte de estar ahora en un sitio de esos, y doy fe que no es lo mismo que los liderazgos del siglo XX. También doy fe, que no todos mis líderes me han decepcionado, pero quizás tampoco los entendñia tanto o estaba tancerca como en las últimas experiencias.


Clasifico a los directivos en tres grupos: prehistóricos digitales, inmigrantes digitales y nativos digitales. Directivos nativos digitales son los que han vivido toda su vida educativa y profesional en la era de Internet: existen en start-ups y pocas empresas más. Para el resto de organizaciones, los directivos son prehistóricos, es decir, ignorantes de las posibilidades de las tecnologías e incapaces de liderar los cambios que implica; o inmigrantes digitales, los que hacemos un gran esfuerzo cada día para estar al día de las oportunidades de las nuevas tecnologías.


Como dice el artículo, ser digital en el ámbito personal significa hacer el esfuerzo de pensar y actuar como “disruptores” digitales, y saber aprovechar este nuevo marco mental, conocimiento y habilidades dentro de tu negocio. Los nativos digitales son “digitales por defecto”, es su marco mental natural. En cambio, los que somos inmigrantes digitales debemos hacer un gran esfuerzo de forma continuada y eso no es nada fácil.

Cierto. Gran verdad. Nos cuesta más. Pero no quiero tampoco desprenderme de mi letra pequeña y mis notas cada vez menos pequeñas porque la vista no me lo permite. Soy más del usar y tirar el papel que de no usarlo. Poco ecológico sí, pero es lo que tiene vivir en la transicion digital.


Participo en reuniones, grupos de trabajo y proyectos dónde se hace evidente la contradicción de los participantes entre lo que se predica – la transformación digital – y lo que se practica en el ámbito individual, una gestión profesional y personal “analógica” y basada en el papel.


Bueno. He de decir que no estoy en el mundo de la ejecución de la transformación digital, pero he estado muchos años en el mundo del transporte público y... 

Hace un par de años que me autoimpuse el objetivo de “ser digital” para intentar crear este nuevo marco mental, prerrequisito para ser capaz de proponer soluciones disruptivas. Os comento que significa “ser digital” en mi actividad diaria profesional y personal a partir de un conjunto de situaciones (o, como decimos profesionalmente, casos de uso)

Pues vamos a hacer mi examen también 
  • Cero papeles en la mesa: el principal indicador de una gestión “analógica” basada en papel es tener la mesa llena de papeles. Intento no tener ningún papel encima la mesa. Casi lo he conseguido: tengo una bandeja con pocos papeles que me han entregado y no destruyo porque no tengo copia en formato electrónico o son originales que me interesa conservar. En relación con los documentos en papel históricos, hace un par de años hice el esfuerzo de digitalizar los que consideré de interés a nivel profesional y personal. Eliminé una enorme cantidad de expedientes y papeles.
Estamos en ello. Hay pocos y la dirección se encarga de que haya los menos posible. Es una ayuda enorme para el cumplimiento de ese objetivo. 
  • Digitalizar el papel: todos los documentos que recibo en papel los escaneo utilizando la función de Evernote “quick note photo” (opción de pago) que hace una foto, extrae el documento, elimina el entorno y hace algunas correcciones. El resultado es excelente. Cuando me entregan un documento de muchas páginas pido que me envíen copia por correo electrónico. El 99 % del papel que recibo va a la papelera de reciclaje que tengo en mi despacho en menos de cinco minutos. 
Un poco más retrasado pero en el proceso. Una aplicación móvil tipo TinyScanner es mi primer aliado.
  • Acceso a los documentos: como principio no imprimo nunca ningún documento. Utilizo siempre mi tableta o portátil para acceder a los documentos que tengo que necesito. La mayoría los tengo guardados en Dropbox que me facilita la sincronización de los documentos digitales entre los diferentes dispositivos y tener acceso a ellos desde cualquier lugar. El resto los tengo en Evernote. Cuando tengo que enviar copia de un documento envío habitualmente un enlace compartido de Dropbox o Evernote.
Pendiente en las presenciales. Está claro que en las remotas funciona, pero sigo yendo a las reuniones con mi (única) libreta. Me salto el siguiente porque veo que me lo he comentado de principio.
  • Notas de reuniones: la agenda y las notas de las reuniones las tomo directamente en Evernote. Al finalizar la reunión comparto mis notas, a modo de acta sencilla. A veces, las comparto en modo edición por si alguna otra persona quiere añadir o corregir o el contenido.
  • Tarjetas de visitas: las tarjetas de visita que recibo las digitalizo con mi teléfono móvil al momento con Camcard (gratuita), guardo los datos en los contactos y habitualmente devuelvo la tarjeta en papel (aunque a veces parece una descortesía). Cuando no la devuelvo va a la papelera de reciclaje.
Pendiente. Tengo ganas de tirar unas cuantas, y he de reconocer que todavía las acepto y me las llevo de algunos restaurantes...
  • Artículos y noticias de interés: cuando veo un artículo o noticia de interés en una página web y en ese momento no puedo leerlo, nunca lo imprimo. Lo guardo digitalmente en GetPocket con un clic: tengo la extensión instalada en todos los navegadores que utilizo. Una vez a la semana intento revisar los artículos guardados y leerlos en mi tableta, aunque sinceramente nunca tengo tiempo de leerlos todos.
Uf! Una guerra. Hiperexceso. Y todavía sin solución. Asumo que no leo todo lo que seleccion y que mi criterio de selección no es el mejor de la galaxia. Sigo buscando. Si alguno de los lectores de este blog (permitidme que pluralice) tiene alguna recomendación al respecto, será bienvenida y escuchada.
  • Prensa y revistas: cada día hojeo dos periódicos digitales de dos tendencias ideológicas diferentes para contrastar la noticas. Y estoy suscrito a varias revistas digitales que consulto semanalmente. Me he dado de baja de todas las suscripciones que tenía en papel, aunque curiosamente hay quién me las continúa enviando ;-(.
No hojeo periodicos digitales, aunque si que intento ver la newsletter con los titulares cada mañana. No siempre lo consigo pero me parece una idea a mejorar. Reconozco que si me conecto me lio mñas con las redes sociales, que son las que me llevan a las noticias. Y considero que, con lo que sigo, sí que estamos bien alimentados de tendencias.
  • Tarjetas de fidelización: las tengo todas digitalizadas con Mobile Pocket. A diferencia de otras, esta aplicación permite compartir las tarjetas virtuales con la familia. Cuando comencé a utilizar Mobile Pocket me cambié a una cartera más pequeña. Ahora solo llevo el título de familia numerosa que solo utilizo cuando voy al cine porqué me hacen un descuento.
Suspenso. Solo una de todas las que corren. Debo mejorar.
  • Firma de documentos: firmo todos los documentos de trabajo electrónicamente utilizando la solución de porta firmas del Consorci AOC o la funcionalidad de firma electrónica de Adobe Reader.
La firma electrónica de Adobe es lo único que necesito en estos momentos, y de momento solvento.
  • Información del banco: desactivé hace mucho tiempo la opción de las comunicaciones por correo postal. Ahora recibo correos electrónicos y utilizo la aplicación Fintonic (muy recomendable) para hacer un seguimiento de mis gastos e ingresos, con una visión integrada de cuentas de diferentes bancos y con propuestas y avisos personalizados que realmente me interesan.
Soy digital ante todo, pero he de reconocer que no he hecho la "radicalidad" que Miquel comenta y dejo que me vengan las cartas, porque aún hay lugares en lso que me siento más seguro entregando un papel.
  • Otras aplicaciones que también utilizo y que han sustituido a elementos analógicos:
    • Slack para la colaboración digital en equipos de trabajo en lugar de enviar correos electrónicos. Aunque en Estados Unidos esta herramienta está en auge, la verdad no es nada fácil cambiar los hábitos de trabajar con correo electrónico.
    • Redmine para la gestión de proyectos de desarrollo tecnológico
    • Todoist para la gestión de proyectos y tareas en general
    • Out of milk para gestionar los recordatorios de la compra. También permite compartir la información con la familia
    • Spotify para escuchar música
Por temas profesionales o personales, las he tocado todas menos "Out of milk", pero dad por seguro que la voy a investigar. Uno de mis hobbies es investigar hasta encontrar "LA APLICACIÓN", o lo más parecido a ella.




Los principales resultados de este proceso son:
  • He creado mi “despacho personal virtual” que me permite trabajar y acceder a todos los documentos en cualquier lugar y momento.
  • Estoy siempre conectado con mis compañeros y colaboradores.
  • He mejorado la colaboración y transparencia de la información.
  • He reducido el tiempo en buscar documentos antiguos: todos están digitalizados y etiquetados
  • Estoy más y mejor informado de lo que me interesa
  • He aumentado el impacto de mis aportaciones a través de las redes sociales
  • He mejorado mi eficiencia y mi gestión del tiempo.
Aspiro a mejorar en todo esto. Creo que no lo llevo tan mal como podría ser pero el camino a recorrer es largo aún. Soy un fan de la nube, así que debo disfrutar más de ella. Eso sí. Esto tiene un precio, y la parte economica de ese precio espera tiempos mejores.

 Lo digital conlleva muchas ventajas, pero hay algunos casos en los que el uso del soporte papel me aporta un “valor” especial. Continúo utilizándolo en esquemas, bocetos, post-its de lluvia de ideas, notas personales o para leer libros.



Comentado un poco arriba. Mis libretas sigueb teniendo un toque y un recuerdo especial.

Finalmente, hay un tema de actitud. Ser digital implica una actitud permanente de estar abierto al cambio y a nuevos aprendizajes. Una de mis fuentes principales de aprendizaje es observar a los “millennials” y, concretamente, a mis hijos, ahora en fase adolescente, y analizar qué tecnologías utilizan y cómo las utilizan. Ellos son nativos digitales y estoy convencido que crearan un futuro muy diferente al que nosotros somos capaces de imaginar.

100% Agree!. Mi hija no tiene edad para nativear, pero mis incursiones en clases y actividades para niños espero me ayuden en esta transición.

Me ha encantado el artículo. Seguiremos con atención a este muchacho ;-) ...



22 enero 2017

The value of IoT to industry and the benefits this technology innovation brings to the public



Este post viene a raíz de una lectura del articulo "Why we badly need standardization to advance IoT"
y su temor a que este campo IoT se escape de las manos por temas más formales que técnicos.

IEEE IoT

Me guardo la página de IEEE por si las moscas, porque nunca sabes cuando vuelve a aparecer este tema en mi historia profesional o de proyectos. En algunos momentos de mi carrera profesional me he dedicado a la “cerca de standards” y tengo claro que siempre ayudan más que perjudican, aunque algunas empresas se obstinaban (no sé que es lo que estarán haciendo ahora) en aquello de los sistemas propietarios.

Ahora mismo, para mi, el Internet de la Cosas está allí, será un campo en el que mi mundo profesional va a tener a su lado en el camino, pero la importancia que pueda conseguir va a depender mucho de quien se pone o no de acuerdo con ello. Y que la fuerza del standard resista y se mponga a las presiones de los "grandes propietarios.

Permanezcan atentos a sus pantallas, o mejor, a sus dispositivos.