La historia
Jueves por la noche. Salgo de Brafa o del bar correspondiente, carretera adelante, y de pronto suena ese sintetizador inconfundible: suena “Bolero”. Y ya está. Subo el volumen un punto más de lo habitual —porque esta canción lo exige— y dejo que el Italo Disco haga su magia. Hay canciones que son puro neón ochentero, pero pocas tienen ese poder inmediato de levantarte el ánimo como esta.
“Bolero” es de esas piezas que no se escuchan: se activan. Y si encima has tenido la suerte de cantarla con su autor, como me pasó en Madrid en el espectáculo Discoteca de los 80, entonces ya estamos hablando de palabras mayores. Fancy en directo, con ese look imposible y esa voz que sigue sonando igual de kitsch que en 1985. Fue un momentazo.
La letra
La letra es puro romanticismo electrónico, mezcla de pasión, misterio y ese toque melodramático que solo el Italo Disco sabía hacer sin caer en la parodia. Me quedo con estos fragmentos, que resumen perfectamente el espíritu:
“Hold me in your arms again. Strangers down a lonely lane
We can still survive, driftwood on the stream of life”
Y luego, claro, el estribillo que todos hemos cantado alguna vez, incluso sin saber muy bien qué decía Fancy:
“Hold me in your arms again
Let me touch your velvet skin
No more lonely nights on the way of no return
Play me the bolero”
Y cómo no, ese guiño maravilloso:
“Come to the twilight zone”
Referencia directa a la “Dimensió Desconeguda” que igual algún día volvemos a ver. O a vivir.
La melodía
La melodía es un viaje directo al Italo Disco más brillante: sintetizadores afilados, ritmo firme, un bajo electrónico que te empuja hacia adelante y ese “Play me the Bolero” que funciona como un hechizo. Fancy grabó el tema en Alemania, no en Italia, pero suena más italiano que una Vespa aparcada en Rimini.
El Bolero Mix, además, convirtió ese “Play me the Bolero” en un mantra generacional. Y sí, aún hay quien lo canta en modo Orellana, como si fuera un conjuro, ya no para abrir la pista de baile, pero suena a canto de arenga y, nunca se sabe si va a aperecer en alguna otra ocasión comunicativa.
Cantar
Esta es de las que cantas sin pensar. De las que te pillan conduciendo, cocinando o caminando por la calle y te hacen soltar un “Play me the bolero” con más entusiasmo que afinación. Y da igual. Porque esta canción no se canta: se disfruta. Y no me quedo en esa frase, suelo acompañarla con más de una estrofa.
La ubicación
Hoy, la ubicación es esa carretera de vuelta de Brafa, con la luz cayendo, el día ya hecho, y el Italo Disco recordándote que los jueves también pueden ser viernes si uno quiere. Y sí, más de una vez la he rebobinado —o como se diga ahora— para volverla a poner. Porque hay canciones que no se escuchan una sola vez.
Cameos
- Fancy, icono absoluto del Italo Disco.
- El concierto Discoteca de los 80 en Madrid, donde pude cantarla con él.
- El “Play me the Bolero” del Bolero Mix, convertido en mantra generacional.
- Orellana, que aún canta “Play the Bolero” como si fuera patrimonio nacional.
- La “Twilight Zone”, esa Dimensió Desconeguda que siempre vuelve.
- Y yo mismo, en la carretera, subiendo el volumen un punto más de lo razonable.
Enlaces / Incrustes
Versión original:
Bolero Mix:
Updates
Cuando vuelva a sonar —porque volverá a sonar— añadiré aquí dónde me pilla y qué me remueve.