Hoy es 30 de mayo y en #MiListaDeLosSenta seguimos desempolvando canciones que huelen a barrio, a adolescencia y a cintas de cassette que probablemente ya no existen. Esas cintas grabadas en casa de algún amigo, con ese sonido ligeramente distorsionado que ahora llamaríamos “vintage”, pero que entonces era simplemente lo que había.
La historia
No tengo una gran anécdota. No hay una noche épica, ni un momento cinematográfico. Solo cintas, radio, y esa voz medio nasal de Fernando López, que se te quedaba pegada sin pedir permiso.
2Es una canción que no buscaba, pero que se quedó. Como casi todo lo que importa.
La letra
Más allá del estribillo con ese ¿Y qué más da?, mi parte favorita es la del corazón medieval:
"Un tío elegante sigue adelante,mente del siglo XX, corazón medieval."
La melodía
Tiene ese sonido pop español de finales de los 80 y principios de los 90 que no pretende ser profundo, pero que te atraviesa igual. Un ritmo amable, casi ingenuo, que te coloca automáticamente en una calle de LH, caminando sin prisa, con la sensación de que el mundo era más pequeño y más manejable.
Cantar
La canto mal, por supuesto. Y además la canto con ese tono de quien intenta disimular que la letra le toca más de lo que admite.
Pero cuando llega el estribillo, ahí sí: se me escapa una sonrisa y un “ay, madre” que no estaba previsto.
La ubicación
Me sitúa siempre en LH, o en alguna calle cercana al barrio. No sé por qué. Quizá porque la escuché por primera vez allí, o porque la adolescencia tiene la manía de quedarse incrustada en los lugares.
La radio, el walkman, las cintas grabadas… todo eso forma parte del mismo mapa emocional.
Cameos
No la he visto en ninguna película, pero podría aparecer perfectamente en una escena de alguien que se mira al espejo y dice
Enlaces / Incrustes
Updates (porque “Nunca digas”)
N/A. Aunque sospecho que esta canción volverá cuando me dé otro ataque de lucidez generacional.
No hay comentarios:
Publicar un comentario