Hoy es un día de celebración especial. Si todo va según lo previsto, mientras este post ve la luz, estaremos en el Tijuana celebrando #MiListaDeLosSesenta. Por eso, hoy toca un homenaje a ese ecosistema vital, a Brau y a esa pandilla con la que he compartido tantas noches: suena "Gimme the Power" de Molotov.
La historia
El "Tijuana", ese local en Olesa de Montserrat que tuvo sus décadas de gloria en el Eixample barcelonés, ha sido el lugar, cuando estaba ubicado en la calle Borrell junto a la Escuela Industrial, donde he empezado o acabado incontables noches de mi vida. Laborables, festivos, Noches de Reyes o Navidades... siempre con Brau al frente y un desfile inolvidable de cocineros, camareros y camareras que, junto a tantos con los que allí he tomado una Coronita o un José Cuervo, fueron mi familia elegida. Por todo ese vínculo, hoy cae una canción mexicana. No es Julieta Venegas (ella vendrá un día aún más especial), sino el rugido de Molotov.
La letra
Es una pasada. Ese estilo medio rapeado, provocativo y profundamente reivindicativo. Me encanta esa mezcla de rabia y ritmo que te obliga a prestar atención. Pero, por encima de todo, hay una frase que es la que de verdad importa. No hace falta decir que es el trozo de la canción que más he gritado yo, y todos los que la cantábamos con el corazón en la mano:
"¡VIVA MÉXICO, CABRONES!"Pero no olvidemos ese arranque de canción ("La policía te está extorsionando (dinero)") ni tampoco, cómo no, ese estribillo que repetíamos continuamenye:
"Dame, dame, dame, dame todo el power
La melodía
Ese bajo potente que abre la canción y que te va avisando de lo que viene. Es pura energía, un estilo que no pide permiso y que rompe con todo. Es el sonido de una fiesta que se niega a terminar.
Cantar
Esta no se canta, se brama. Es una canción de comunión, de esas que, incluso en el Tijuana, servían para soltar toda la adrenalina y sentir que, al menos mientras duraba la música, el "power" era nuestro.
La ubicación
Sin ninguna duda: el Tijuana. Es la banda sonora de esas noches en las que el tiempo se detenía entre risas y la complicidad de los que nos sentíamos en casa nada más cruzar la puerta. Es el sonido de Olesa y del Eixample fundidos en un solo recuerdo.
Cameos
Me he quedado con las ganas de ir a un concierto suyo, de vivir esa fuerza en directo. Pero como dice el lema de esta lista: "Nunca digas...". Quizás el destino nos tiene guardado un concierto de Molotov para celebrar estos 60, o 61, 62...
Enlaces / Incrustes
Updates
Por ahora, la única actualización posible es seguir celebrando con la pandilla. ¡Que no pare el power!

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