#NoPreguntes, pero me metí en Facebook al principio del día de hoy y me aparece un comentario sobre esta canción en la cuenta Jukebox.
La historia
La canción de hoy es una de esas misteriosas. De las que aparecían en la radio en los 80, te atrapaban un instante y luego desaparecían sin dejar rastro. En aquellos tiempos la radio era la primera referencia, casi la única. No era tan fácil recordar ni saber el título de todo lo que sonaba, y eso de buscar en internet ya era cosa de otro siglo. Si no pillabas el nombre al vuelo, se perdía. Y esta se perdió. O eso creía.
Un día, si la memoria no me falla, juraría que la escuché viendo una película. O al menos eso me pareció. Diría que era la versión cinematográfica de Fever Pitch, una de mis películas de referencia por la temática futbolera y por ese profesor hincha del Arsenal que vive entre la pasión futbolera y el rol académico de nueve a cinco. Busqué la banda sonora —sí, incluso en aquel enlace perdido de Amazon que aún sigue por ahí— y allí no estaba. Tal vez fue en otra película inglesa, pero no la recuerdo. Y quizá por eso esta canción tiene ese aire de misterio: aparece donde quiere, cuando quiere, y nunca estás del todo seguro de si la escuchaste o la soñaste.
Y entonces llegó el giro definitivo. Escuchando el programa de Cocodril Club de Albert Malla, apareció una versión instrumental, casi celta, con un toque acordeonesco que no recordaba para nada. Le pregunté por Facebook y me respondió por la radio. Y ahí estaba: la misma melodía, disfrazada, pero inconfundible. Ya la tenía.
La letra
No es una letra muy conocida, y ni la recuerdo ni la he visto por ahí. Invito la pongais en comentarios. Eso sí, tiene ese tono entre romántico y fatalista tan propio de algunos artistas británicos de los 80. No soy capaz de destriparla.
La melodía
Melancolía elegante. De esa que no empuja, sino que acompaña. Sintetizadores suaves, una voz que parece venir desde un pasillo largo y vacío, y un ritmo contenido que no necesita más para quedarse. Es pop electrónico de primera hornada, con ese aire cinematográfico que tenían algunos artistas que pasaron demasiado rápido.
Cantar
No la canto a pleno pulmón. La tarareo sin darme cuenta. Como si la melodía se hubiera quedado en algún rincón de la memoria y volviera cuando quiere, sin pedir permiso. La letra no la busqueis.
La ubicación
Hoy, la ubicación es una madrugada de Facebook. De esas en que abres la aplicación sin intención y acabas en un viaje musical inesperado. Una especie de “beso de no retorno” digital que te devuelve a un lugar que no sabías que seguía ahí.
Cameos
- Trevor Herion, en modo joya oculta de los 80.
- Jukebox, con sus revivals que aparecen cuando menos te lo esperas.
- Cocodril Club y Albert Malla, devolviendo la canción en versión celta.
- Las películas inglesas que quizá sí, quizá no, pero siempre están ahí.
- Ese yo que abre Facebook sin intención y acaba con una canción para todo el día.
Enlaces / Incrustes
Updates
Cuando vuelva a sonar —porque volverá a sonar— añadiré aquí dónde me pilla y qué me remueve.
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