03 junio 2026

#MiListaDeLosSesenta (8/365): "Don't look back in anger" (Oasis)

Hoy es 2 de junio y en #MiListaDeLosSesenta toca poner una canción que podría ser el himno de una noche de copas o de una tarde fregando platos. Da igual el escenario. Siempre funciona. Así que este post va por ella, por las coincidencias Canarias que la trajeron a mi vida, y por no mirar atrás con rabia.

La historia

La primera memoria de esta canción no es de un concierto multitudinario ni de un gran estadio. Llegó en un lugar inesperado: Canarias. Corrían las tantas de la madrugada en un hotel, y un grupo de ingleses —de esos que viajan con la alegría ruidosa y el acento inconfundible— empezaron a cantarla a capella. Sin música, sin micrófono, solo con la memoria y las ganas. Sonaba como un himno improvisado en medio de la noche isleña. Y yo, dormido en mi habitación, me quedé escuchando sin quejarme. No sabía que aquello se iba a quedar grabado para siempre.

Luego vinieron otras veces. Una Eurocopa, un Mundial, no recuerdo cuál. Una cámara callejera enfocó a una hinchada que cantaba la canción marcada por una guitarra callejera, y la gente alrededor se fue sumando. Era contagiosa. Como un virus bueno. "One, two, three, four. So Sally can't wait..."

Más tarde, en algún concierto benéfico o retransmisión, vi a Chris Martin —el de Coldplay— cantarla ante Ariana Grande. Dos mundos distintos, dos voces que no tenían por qué encontrarse, y sin embargo sonaba bien. Sonaba a que las canciones buenas son de todos. Y esta, desde luego, lo es.

La letra

Noel Gallagher escribió algo que parece un discurso de reconciliación pero suena a conversación de bar. Empieza con ese "Slip inside the eye of your mind" que ya te invita a dejar de mirar fuera y mirar dentro. Y luego llega lo que todos recordamos:

Don't look back in anger
I heard you say
Don't look back in anger
At least not today

Y uno, que es de mirar atrás por defecto, siempre necesita que le recuerden esto. El "at least not today" es la clave. No es un "olvida para siempre". Es un "hoy no. Hoy vamos a mirar hacia adelante. El pasado ya pesa bastante."

Pero no dejemos de banda eso de empezar la revolución desde tu cama, o eso de no poner tu vida en manos de una banda de Rock 'N Roll. 

La melodía

Ese piano que abre la canción, tan sencillo y tan reconocible, es de esas melodías que parecen haber estado siempre ahí, esperando a que alguien las escribiera. Noel Gallagher dice que la robó de aquí y de allá, pero la realidad es que la hizo suya. Y luego la guitarra, ese rasgueo que entra con calma y que se va hinchando hasta el estribillo. No es estridente. Es paciente. Como quien sabe que las cosas importantes no necesitan gritar.

Cantar

Pocas veces sin el soporte de la canción detrás. Pero esa noche en Canarias, los ingleses la cantaron a capella. Y sonaba bien. Sonaba a comunidad, a despedida, a "mañana será otro día".

Por supuesto, yo la canto. Mal, pero la canto. Mi momento estrella es cuando me pongo a fregar los platos por la noche. El algoritmo de YouTube, que ya me conoce, la pone en cuanto termina la anterior. Y ahí estoy yo, con las manos en el agua y la esponja en una mano, cantando como si estuviera en el estadio. La acústica de la cocina no es la de Houston, y mi afinación deja bastante que desear, pero las ganas son las mismas. También ha sonado en alguna que otra ocasión suelta que me viene a la cabeza, pero el fregadero es mi estudio de grabación particular.

La ubicación

Suena en el coche, en las gradas de algún partido, aunque no sea el himno oficial, en el salón de una boda, en los pasillos del metro. Pero su ubicación por antonomasia, al menos en mis últimos tiempos, está en Canarias y entre el estropajo y el grifo. 

Cameos

Luego está el cameo más serio: Chris Martin y Ariana Grande cantándola juntos. Dos estilos que no deberían encajar, y sin embargo encajan. Porque la canción es más grande que ellos.

   

 Y también está el recuerdo de aquella hinchada callejera, la de la Eurocopa o el Mundial, que la convirtió en un himno improvisado mientras las cámaras grababan y la gente se abrazaba. No encontré el cameo que quería, pero ponemos uno de un estadio cualquiera que la adopta como himmo.

Enlaces / Incrustes

La versión original, la de estudio, que es la que todos conocemos. Pero la que suena en mi cabeza es la de aquella madrugada en Canarias, a capella, con ingleses borrachos y el mar de fondo.


Updates (porque "Nunca Digas").

Por ahora, ninguna. Pero nunca se sabe. Quizá dentro de unos años vuelva a sonar en otro momento importante y tenga que añadir otra línea. A mí no me importaría. Y mientras tanto, seguiré fregando platos y cantando (mal).

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