A modo de introducción, mi reconocimiento a los autores de: L'Hospitalet de LlobregatImatges retrospectives d'una ciutaty al grupo de Facebook relacionado: L'Abans de L'Hospitalet de LLobregat, que ponen en la red recuerdos de mi escalera que me encanta poder recordar, aunque no por el suceso si no por el tiempo que pasó y los recuerdos al respecto. De ellos son las fotos recuperadas de los periódicos de la época, ABC y La Vanguardia.
Hoy hace 40 años, un chavalin que iba al parvulario se encontró con mucha gente a su vuelta casa. No se quin me llevaba o me traía pero el revuelo especial existente, supongo que avisado por mi acompañante mayor, se confirmó al girar por la esquina del Bar Montreal y ver que al final de la calle, un vagón de mercancias parecía querer entrar en mi calle.
Mejor visión lllegué a tener desde la vista privikegiada de un balcón de casa, directo hacia el choque.
FYA (Forty Years Agoo): Eso suena muy viejo, pero no os espereis muchos más de estos, porque, sinceramente, este es de los pocos recuerdos claros dignos de poner en este blog que tengo de esa época. Al menos que ahora recuerde.
al menos así nos lo recordaba Sport
cuando prohibió a la plantilla conceder entrevistas personalizadas.
Ahora que Guardiola ha adoptado idéntica medida y no ha estimado
oportuno explicar por qué (“Porque lo he decidido yo”, es todo cuanto ha
dicho), esperamos un artículo titulado “Dictadura Guardiola” o similar.
Sentados, claro.
Un buen artículo para todos los dudosos sobre las redes sociales y sus efectos. Enrique Dans se ha ganado un nombre en este mundo, y creo que con razonamientos muy relevantes.
Aquí podeis encontrar el articulo entero. Yo solo pongo su decálogo de recomendaciones a sus alumnos sobre las redes sociales y su repercusión en su red social (o profesional). Y subrayo los conceptos básicos según mi opinión.
El proceso de búsqueda de un candidato en redes sociales no tiene
nada de siniestro o de reprobable. Es lo mismo que hacemos cuando
buscamos síntomas de una posible enfermedad en Google: intentar reducir
incertidumbre sobre algo que nos preocupa. Es perfectamente natural que
las empresas lo hagan, y cada vez más debemos contar con que lo harán.
Practicar el ego-search de manera habitual no tiene nada
que ver con el tamaño de tu ego o de tu ombligo. Es, sencillamente, la
manera de comprobar qué ve un potencial ofertante de empleo cuando te
busca en la red. Es fundamental monitorizarlo y, preferentemente,
disponer de algún punto en la red donde puedas ser tú mismo el que
expongas información sobre ti (yo tiendo a dirigir a mis alumnos hacia
el blog personal, simplemente porque me parece una herramienta sencilla,
que indexa habitualmente bien, y en la que sus procesos de formación
suelen tener un encaje natural). En un blog, puede ser relevante
cualquier cosa que hayas publicado. En Twitter o en Facebook, como mucho
se irán a tu descripción y a unas pocas semanas atrás.
Según lo complicado que pueda ser localizarte en una búsqueda (cómo
de común es tu nombre, por ejemplo) puede convenir que seas tú el que
proporcione referencias de aquellas herramientas que piensas que pueden
aportar algo a quien pretenda conocerte mejor.
Las redes sociales pueden mostrar muchos aspectos de ti, y
mantenerte fuera de ellas “por si acaso” no es una buena aproximación.
Cada vez más, la ausencia ya no es interpretada como discreción, sino en
términos negativos. Estar en una red pero tenerla abandonada tampoco
transmite una buena sensación. Lo razonable es intentar utilizar las
redes sociales para proporcionar información sobre uno mismo que permita
a un potencial empleador reducir su incertidumbre y hacerse una idea
del tipo de persona que eres. Actitudes chulescas, desafiantes, trolling y
similares no suelen ser la mejor carta de presentación para nadie. Si
no quieres ser percibido como un gilipollas, no te comportes en las
redes sociales como un gilipollas.
No mitifiquemos situaciones que se han comentado hasta la saciedad
con más bien poca base: una foto en una fiesta con una copa en la mano
no te excluye de nada. Implica sencillamente que eres una persona que
tiene vida social y se divierte. Eso sí, que en todas tus fotos
aparezcas con una copa en la mano lleva más bien a preocuparse por la
integridad de tu hígado. Si suben fotografías tuyas que crees que pueden
acarrear connotaciones negativas, no te pongas nervioso: simplemente
elimina tu etiqueta de las mismas.
Exceso de información o información que pertenezca claramente al
ámbito personal genera sensación de que no se domina ese entorno, y es
desaconsejable. Las fotos en bañador son para el ámbito personal, no
para estar visibles en abierto. Por bueno o buena que estés :-)
No todo lo que muestras tiene que ser de tu cosecha. Una presencia
en la red puede utilizarse para demostrar que “estás en la pomada”, que
sabes de un tema, que tienes referencias, que has leído según qué cosas,
o incluso que las has comentado desde una óptica personal intentando
aportar algo al respecto. De nuevo, con la actitud adecuada: pocas
empresas tendrán interés por contratar a quienes manifiestan una actitud
habitualmente maleducada.
Ojo con la discreción: los comentarios sobre puestos o empresas en
las que se ha trabajado anteriormente pueden ser peligrosos si se
muestran como indiscreciones o como revelaciones inadecuadas de
información. Contratar a una persona que maneja bien las redes sociales
puede ser razonable, pero a quien demuestra claramente ser un bocazas o
muestra una actitud no profesional, no.
Algunas redes se prestan especialmente al uso profesional. Otras no
tanto, pero pueden contar en un proceso de selección. Es un juego de
impresiones. En LinkedIn, por ejemplo, se trata de proporcionar
información factual y lo más verificable posible. No se puede no estar, y
además, es bueno estar en condiciones: con una red amplia, con
información completa sobre puestos anteriores, responsabilidades, y a
ser posible, recomendaciones de personas con las que se haya trabajado o
estudiado. Facebook, aunque nuestra actividad tienda más a reflejar la
vertiente personal, imagínatela como el sitio donde algunos
profesionales de la selección preparan sus entrevistas. Twitter es más
para una impresión de tu carácter o de tus sesgos (pero en ocasiones,
según la imagen que transmitas, puede ser diferencial en un sentido o en
otro).
En el fondo, empatía con quien está al otro lado, entender el
contexto informacional en el que nos movemos, y puro sentido común.
Luego, cada uno tiene su criterio para moverse por la red. Aparte de la correcta distribución de lo que queramos distribuir por la misma.
"Y al final, siempre saldo positivo, aunque a veces tengas que darle alguna vuelta de más. #BonaNitATothom"
Anyway, cuando a uno le viene aquella canción de Sabina de
con un poco de imaginación
partiré de viaje enseguida
a vivir otras vidas,
a probarme otros nombres,
a colarme en el traje y la piel
de todos los hombres
que nunca seré
me ciño a mi escalera para colarme en trajes y pieles, y en algún sitio ya puse a Toni Soldevilla, sumaría a Sergio Gonzalez, y ahora últimamente a Jordi Alba, Hospitalense recien internacional, dentro de los ámbitos futboleros.
Pero de cuando uno quiere ser como Sabina sin perder ni los orígenes ni la sangre futbolera, uno no puede más que mirar a un chaval de Bellvitge, que no lo hacía mal con el balon, que le sigue pegando al mismo con los colegas de vez en cuando (#twitter dixit), pero que lo decidió dejar cuando le tocaba un gran entrenador, para dedicarse a esto de la música.
En mi escalera le tenemos afecto por lo que le tenemos afecto a todo el que nos exporta y nos defiende, al que vuelve a tocar a su local de referencia siempre, y se pasea por sus fiestas del barrio con toda la tranquilidad del que va por su casa.
Y además canta:
No era mal home:
feia pudor a vi, a fum i a pena.
Però la mort no entén de bromes
si parlem d’agulles i de venes.
Vivía a la barra d’un bar,
He dit vivia? Pot ser he exagerat.
Buscava una sortida d’emergència
cridava contra el mirall per la impotencia.
Eps! Y le debo una crónica de su último concierto en Bikini. Igual sale algún día.
de que el fútbol sea el rey de los deportes es que pocas disciplinas deportivas proporcionan al inferior tantas posibilidades de dar la talla ante el rival que le supera."
a double-digit pay raise and a shortened school
week. The result was that politicians did not get a teachers’ strike and
teachers did get better pay. But can anyone tell me what the kids got?
We are going to design a system where the kids get something.”